-adiós, siempre fue demasiado-

Que en paz descanse dije, como queriendo decir adiós pero sin saber cómo…

Como si aquellas palabras estuvieran atascadas en mi garganta reteniéndose persistentemente cual candado oxidado en aquella puerta que nunca quisimos abrir. Porque de cierta forma decir adiós nunca fue fácil –o por lo menos lo mío- yo que de todo el mundo me despedía con largas cartas que terminaban con un au revoir porque decirlo en mi idioma me parecía definitivo, porque aquellas cartas –como esta- siempre tuvieron continuación.

Porque <<que en paz descanse>> era saber que no había vuelta atrás, que el destino ya lo había decidido así y aunque pretendí ser Dios durante mucho tiempo, ante aquella palabra simplemente no podía, debía resignarme.

Con mi valija llena de recuerdos, aquellas canciones que no sabía dónde meter y pretendía no volver a escuchar, esos detalles que compartí y algún día intenté que fueran pedacitos míos –que más tarde; sé, compartirías con el mundo- fueron míos y en ese momento solamente tuyos, hasta el punto de que quizá ya no los tome de nuevo.

Dije esas palabras queriendo decir tanto y por primera vez la tristeza había absorbido todas mis palabras, los lo siento no me bastaban y comencé a pedir perdón. Era la primera vez que ante algo –relativamente malo- me quedaba sin palabras, sin aquel dolor que desgarrara mi garganta. Sin aquellas palabras dolidas que brotaban por mis dedos incitando al bolígrafo a herir. Sin aquel veneno que se desbordaba normalmente.

Y es que quizá soy otra, quizá no soy quien se consume ante la rabia o quizá ya había dicho de más. Porque que en paz descanse significaba suficiente para todo aquello que fue que debió morir, para todo eso que ya no vuelve más.

Quemé mis cartas y me resigné a perder ese lado de mi vida –aunque sabía que siempre lo llevaría conmigo- me puse la sonrisa que había guardado aquella noche que mis ojos habían reconocido los suyos, cuando el mundo sin sustancias parecía no tener sentido, cuando estaba dormida en aquel mundo de fantasía, donde la magia que surgía de él, no era muy blanca.

Me rio mientras escribo esto, porque sé que muchas veces lo fue.

Perdón, susurro y vuelvo a repetirlo, perdón hasta que lo sientas, perdón hasta que me acepte, perdón hasta que al respirar no sienta aquel peso que se apoya en mi pecho porque no puedo perdonarme.

Que en paz descanse le digo a los restos de quien no supo ver el mundo sin las cortinas de humo que nublaran su vida, quien arrastró consigo adicciones nocivas.

Al fin puedo decirle adiós, a la niña de mi vida.

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-conociendo a @unatalluisa, el trayecto-

Es la primera vez que hago este tipo de post, pero el día de ayer quería compartirlo con ustedes y recordarlo por siempre, así que más que una entrada de diario –ya escrita- que quizá algún día en una rabieta vaya a perderse quiero dejarlo por aquí.

Hace seis meses una chica que sigo de mi país, Venezuela, decidió ponerse súper activa con los videos de YouTube, la verdad me encantan las Youtubers, aquí donde ustedes me leen escribiendo todos los domingos sobre un amor incondicional y cosas bastante –profundas- según mis amigos, me encanta también la belleza y todo lo que tiene que ver con ello, pero es un estereotipo que por lo menos en la sociedad en la que vivo se ha fijado bastante mal, hasta el punto en el cual la gente piensa que eres banal y plástica solo porque te gusta eso, y sí, quizá existan esos casos, pero no podemos juzgar a la gente por tener gustos diferentes a los nuestros, ni catalogarlos como plásticos y mucho menos a un target tan grande, simplemente por los erróneos estereotipos de nuestra cultura.

Lo cierto es que esta chica Luisa Cárdenas (@unatalluisa) decidió hacer videos de YouTube, más seguido, y me encantó como se desenvolvía, la manera tan peculiar y parlanchina de sus videos (amo la gente parlanchina) y sobre todo en sus vlogs me di cuenta que no era la chica odiosa que pensé que era sino todo lo contrario. Me empecé a volver todo una fan –unatalfan- e incluso comencé a leer su blog, debo confesar que jamás leo blogs de moda, al menos que estén muy bien escritos, pero sin duda el de ella lo recomiendo totalmente, y créanme que si no me gustara simplemente omitiría el hecho de que tiene un blog.

Después de que ya había visto todos sus videos publicados y hecho el respectivo stalkeo en las demás redes sociales incluyendo su blog, descubro que tiene Snapchat y esta quizá es otra de mis adicciones o guilty pleasures, me encanta ver lo que la gente hace en el día y escuchar las recomendaciones que dan o los cuentos que echan, me parece algo divertido e interesante (creo que estoy sacando mucho de mí en este post).

Después de llevar quizá semanas siguiéndola en Snapchat decidí escribirle por ese medio, por un comentario de unas chicas en uno de sus videos. (Sí, ya yo había comentado todos ellos esperando que algún día me respondiera) para mi sorpresa ella me respondió vía Snapchat, con video y demás. Y nuevamente el estereotipo de las personas banales, plásticas, frías o como sea que le quieran llamar, decayó ante mis pies, solo con esa respuesta.

Era una chica como cualquier otra, súper agradable que además de todo lo que ya hacia se tomaba la tarea de responderle personalmente a la gente que la admiraba o si tenías alguna duda respecto a algo, créanme, sobre CUALQUIER duda, incluso llegué a preguntarle donde compró el escritorio que se veía en sus videos *inserte emoji llorando de la risa* y ella amablemente me respondía todo. Eso para mí habló muy bien de ella y de la calidad de persona que es y sinceramente me hizo de alguna forma sentir especial/importante porque si bien no sé si mi opinión cuenta por lo menos se daba la tarea de escucharla, muy amablemente.

A través de los meses ella se desenvolvía más por sus redes sociales, yo cada vez hacia más comentarios y preguntas y  me permitió conocerle de una forma que muy pocas personas ante el ojo público lo hacen, porque la verdad mientras menos te expones menos vulnerable te vuelves y siento que ser nosotros mismos toma mucha valentía y eso lo aplaudo.

Pasados los seis meses (en realidad solo me tomo dos semanas después de YouTube) ya yo era todo @unatalfan con el club de fans hecho y todo y un pasaje comprado para caracas con el fin de ir a su #talevento solo por conocerla. *suena una fan enamorada de fondo*

Y aquí comienzo a ponerme bastante sentimental:

A veces las personas llegan a nuestra vida para demostrarnos que la magia existe y se los estoy diciendo todo el tiempo, en cada post que publico y casi cada vez que tengo tiempo. Esa magia en la que muchas veces dejamos de creer, existe, y está incluso en cada uno de nosotros y solo hace falta ese granito de amor, ese paso cero egoísta para sacarlo, ese compartirnos con ganas de ayudar a los demás.

Y está buenísimo, está buenísimo saber que hay magia en el mundo, pero está mejor aún que nos tomemos un pequeño espacio de nuestro tiempo para decirle a las personas mágicas, lo mágicas que son, porque a veces no lo ven –no lo vemos- porque está bueno recalcar las cosas buenas, para que las sigan haciendo.

El post de hoy está dedicado a Luisa Cárdenas, porque sé que es magia y no solamente para mí sino también para muchas otras niñas que la siguen y estoy segura que también para las personas que la tienen en su vida.

Así como también los post pasados han estado dedicados a personas que se han encargado de mostrarme que la vida existe, así como debo decirles que todos ustedes –que leen esto- son gran parte de la magia de mi vida.

Ayer viajé a caracas –otra ciudad de mi país- para poder conocer a esta chica y me di cuenta que no estaba equivocada, que la magia existe, que fue uno de los mejores días de mi vida, que en las fotos no sabía cómo quitar la sonrisa de boba porque no podía evitar lo emocionada que estaba, que me cuesta mucho no idealizar a quien admiro y ella sin duda supero todas mis expectativas y eso es genial.

Que estoy convencida que la magia existe y les juro que no pensé que el día de ayer pasaría, pero pasó.

Sí, quizá el blog y lo que yo quiero lograr está muy alejado de lo que es su blog o lo que ella “es” una beauty blogger. Pero también tenemos que tomar en cuenta que las beauty bloggers son mucho más que eso, son personas por ejemplo. Personas a quienes puedes admirar por su calidad humana, su manera de escribir, su estilo autentico, la forma de mover masas, su personalidad abierta, la vulnerabilidad que tienen ante el público sin quebrarse, su amabilidad y gran empatía. Y gente creo que no solo a las beauty blogger, sino a nosotros como personas, nos apasiona más que un solo tópico y les habla una persona quizá con OCD. Es admirar a las personas por la magia que dejan en el mundo con tan solo compartirse y sobre todo el hecho de que con tan solo aprenderse un nombre o contestar una pregunta, tener el poder de hacer sentir a alguien especial.

Algo que espero, en algún futuro, poder lograr con mis palabras.

La magia existe, estoy segura de eso.

Así que díganle a las personas lo mágicas que son, compartan su pedacito de cielo con todo el mundo, admiren todo –porque todo es admirable- pero sobre todo busquen la calidad humana, lo bueno en las personas, porque estoy segura que con personas así el mundo no está perdido, ni es tan cruel como parece.

Este año he conocido a personas increíbles, he alcanzado metas y realizado sueños que jamás creí posibles, todo creyendo en la magia. Gracias a ustedes por ser parte de esto, gracias a los que para mí son un pedacito de cielo, de magia, mío, todos los días.

Aquí les dejo unas fotitos mías conociendo a Luisa (sí, noten la sonrisa emocionada)

Gracias por tanto, aunque gracias ni siquiera alcanza.

Postdata: chequen la nueva imagen de su blog (incluso eso pueden admirar, está increíble) Una Tal Luisa Blog

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-todo pasa-

El tiempo pasa, y aunque no queramos, nosotros también pasamos con él.

No digo esto de mala manera sino más bien como un consuelo. Por mucho que queramos quedarnos en el mismo lugar para siempre las vueltas al sol tienden a cambiarnos, y a la vez, por mucho que nos creamos en el mismo lugar, el pasar del tiempo y ciertos encuentros nos demuestran que no es así, que todo pasa –como siempre he creído- incluso aquellos sentimientos que alguna vez pensamos serían eternos, y qué lindo es cuando se transforman.

El mundo gira y las personas no se cansan de decirte que te quedaste en el mismo lugar, que avances y lo dejes ir. Es como si estas frases nunca fallaran y a la vez te das cuenta que nadie sabe lo que quiere decir, que como masas repiten una frase que hasta que no pasa no tiene un significado y que además lo hacen como si no lo entendieras, mientras sientes que los que no entienden son ellos, ¿cierto?

Cada quien vive su proceso como tiene que vivirlo, y el hecho de que vayamos por ahí diciendo “move on and let it go” creo que no agilizará el proceso de nadie, por lo menos esa es mi humilde opinión puesto a que nunca ha agilizado el mío. Y te conviertes en estas personas que repiten frases como mantras, unas verdaderamente internalizándolos otras que solo consiguen fijar más el recuerdo.

La vida pasó y juro que creí haberme quedado ahí, en la villa de mi mejor amigo recordando el beso en el cuello que esa noche no pude olvidar. Aquel jueves frente a una computadora leyendo y re-leyendo un poema que jamás pude publicar, esperando una llamada que nunca llegó. El 21 de julio escuchando “Fix You – Coldplay” frente a una computadora porque pensé que me quitaban a mí alma gemela –y pensé que nunca iba a superarlo-. El 27 de febrero cuando escuché que su corazón dejó de latir con las palabras más bonitas que un ser querido encontró y posteriormente tres años después –la misma fecha- pensé que esa vez era mi corazón el que dejaba de latir.

Sin embargo siguió latiendo. Siguió latiendo contra todo pronóstico, siguió latiendo aunque por mucho tiempo quise forzarlo a no latir, siguió latiendo porque aunque creamos que el tiempo pasa y seguimos en el mismo lugar, seguimos aquí porque todavía queda mucho que aprender. Siguió latiendo porque tenía que demostrarme que el tiempo cura, que la tristeza es momentánea y que sí, hasta las muertes se superan.

El cariño se transforma –en miles de cosas- y siempre se estará transformando, la tristeza es solo un estado de consciencia al que podemos volvernos adictos –porque quizá y si obtenemos algo- y el vacío es algo que cada día se hace más pequeño y cuando no te queda nada se llena de recuerdos lindos para poder vivir-le.

Y eventualmente no te importa, y no porque seas la persona dura que se cubrió del mundo para que este no le hiciera daño y va por ahí diciendo que no le importa nada. Eventualmente no te importa porque dejó de doler. Porque las vueltas del sol de cierta forma ayudaron, porque crecer se vuelve inevitable, porque el dolor y sanar es parte imprescindible del vivir.

Por mucho tiempo pensé que la vida pasaría y siempre me quedaría aquí, en mi tristeza cómoda atesorando los momentos que me hicieron feliz y ya no estaban, porque era una adicción que no generaba responsabilidad alguna. Ser la niña que sufre y le echa la culpa al mundo de su tristeza, qué responsabilidad podría traer eso.

Y hoy comparto el consuelo de saber que eventualmente todo pasa, nada importa y crecemos, que somos seres de luz y que la tristeza y el dolor son zonas re-cómodas con una belleza tentadora que crea arte inimaginable. Pero que sé que somos mucho más que eso, que la razón por la cual muchas personas piensan que lo mejor se escribe desde el dolor es porque desde la felicidad se vive tanto que no se encuentran las palabras para describirla. Y ¡qué lindo es tener que ir a vivirles! Y qué bien se siente esbozar poemas tratando de encontrarles.

El tiempo pasa y también pasamos nosotros, y creo que es el mejor consuelo ante todo en la vida. Eventualmente para bien o para mal, todo pasa.