-domingo de tormentas-

Llueve, este domingo llueve dentro de mí.

Se siente muy diferente a cualquier otro domingo donde frente a la mayor tormenta solamente soy capaz de vislumbrar un arcoíris, sin embargo, hoy la realidad me despierta. Me despierta y me avergüenza darme cuenta que aún estamos dormidos, distraídos de la vida y lo que nos rodea.

Todo pasa, siempre lo digo. Pasa la relación que te hace daño, la molestia del recuerdo, los viernes a las veintitrés se convierten en sábados a primera hora, absolutamente todo pasa. También la vida, la vida pasa y nos pasa por encima mientras estamos dormidos.

Pasa mientras planificamos ese momento que no vamos a disfrutar por estar pensando en otro momento, pasa mientras me sumerjo en el rencor, en las ganas de no perdonarme, pasa cuando me pasas y me guarde tantas palabras que ya no puedo decir.

Pasa la vida y el tiempo no es suficiente –y es que nunca lo es- y me quedo, me quedo con el montón de palabras que ahora no sé cómo hacerte llegar, me quedo con estas palabras que para mí nunca serán suficientes, me quedo con las ganas de hacerte reír hasta llorar. Me quedo con el orgullo que hoy no me alcanza ni para secarme las lágrimas.

Con un exceso de palabras que no sé ni siquiera cómo acomodarlas de tal manera que sean capaz de rendirte homenaje, porque ante la vida las palabras no son nada. Sin embargo, hoy mientras llueve y todavía no consigo el arcoíris, despierto.

Despierto encontrando el perdón que tanto tiempo estuvo escondido, despierto sintiendo este dolor –viviendo el momento- despierto sin pensar en hipótesis, aceptando la vida, tal y cómo viene. Despierto tratando de despertarlos.

Sé que hay un mundo fuera de la venta, más allá de mis tormentas. Un mundo donde hay arcoíris porque hay sol y hay tormentas. Un mundo donde las palabras se dicen sin pensar cuan intensos lleguemos a ser, un mundo donde mientras no hagamos daño, no nos quedemos con nada. Y aunque el tiempo jamás sea suficiente siempre será perfecto.

Me pasó la vida y te fuiste. Te fuiste y me quedé con el rencor que no me alcanzó para nada y con estas palabras que viven arañando mi garganta, haciéndole pucheros a mis ganas de llorar. Te fuiste y te recuerdo cada tanto –por no decir todos los días- y mientras te olvido quizá hasta me castigo.

Y está bien, está perfectamente bien darme cuenta que está mal. Que estuvo mal llenarme de rencores y cegarme ante la vida. Que estuvo mal guardarme los te amo que te pude demostrar. Y que aunque ya no sé si valga, quiero compartirme más.

Me pasó la vida y me enseñaste, que no importa cuán intensa llegue a ser –esa siempre seré yo- que gritamos las palabras, porque sabemos que si no es así nos acosan. Que vivimos a la gente –intensamente- porque tenemos la certeza de que algún día ya no estarán.

Hoy es domingo y despierto. Despierto permitiéndome actuar sin pensar en el qué dirán. Despierto observando al mundo ¡ya basta de solo mirar! Despierto mojándome en la lluvia de todas mis tormentas, dejando de lado al miedo. Despierto escuchando toda la música que con tu partida puse en pausa o en stop lo cual es peor. Despierto soltando rencores, abrazando al perdón.

Las palabras no nos llenan. El tiempo deja de ser suficiente. El orgullo no nos sirve ni de pañuelo para nuestras lágrimas. Y la vida pasa, y tú qué. ¿De verdad vas a abstenerte de vivirla?

Qué lindas se han vuelto las tormentas, incluso dentro de mí, desde el momento en el cual salí a bailar en la lluvia.

Esta reflexión es para ti, que tuviste la oportunidad de verme bailando en mis tormentas, sonriéndole al sol y ahogándome en las mismas. A ti que me enseñaste que perder siempre es ganar, que estuviste conmigo aun cuando ni yo quise estar. A ti, aunque las palabras nunca me alcancen para describirte. Esto es para ti que sostuviste mi mano y me ayudaste a despertar.

Gracias por todo, papá.

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8 comentarios en “-domingo de tormentas-

  1. Daniela dijo:

    Amo tus textos de cierta manera me llegan y lo siento muy personal.. Me encantaría que escribieras acerca de lo difícil de querer lo imposible y aceptar la realidad de la soledad.. Un beso saludos

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    • Rocío Vicuña dijo:

      ¡Hola! Voy a intentar hacerlo. Lo que pasa es que casi siempre escribo de experiencias propias y cuando me dices amor imposible es como que no sé. Nunca he sentido que me he enamorado de un imposible. Por eso quería como hablar más de cerca para ver.

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      • Daniela dijo:

        La verdad tampoco considero que me he enamorado, es tan solo que pase por una situación de querer una persona que en realidad no llego a nada. Donde las ideas o momentos que podían haber pasado no ocurrió no hubo respuestas ni motivos. ” se quiere lo desconocido”. Se trata de eso he estado escribiendo siento que de alguna forma me ha ayuda de manera de desahogo.

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